jueves, 26 de junio de 2008

Un delirio

Esta tarde Pepe Corredor-Matheos nos ha abierto a Ball de Lletres más que su casa. Nos ha llevado hasta su apacible y tranquilo estudio para compartir buenos momentos con nosotros, y ese guiño ha resultado ser un gesto de emocionante generosidad.
Pasada la vida y sin conocerle, presientes que se remueve como un niño nuevo escalando en lo que nace en su interior. Se nota en su palabra y su espíritu que tiene todavía mucho que decir (al) (con) el mundo y el saber que abre caminos que antes no existían hace que le tenga un enormísimo respeto.
Me hubiera pasado horas escuchándole con el cuerpo entero porque es un gran ejemplo del que ha residido largo tiempo en el terreno de lo humano para trasladar todo eso a este otro plano en el que nadie sabe muy bien hacia qué moverse.
La prueba de ello es que se ha sentado en muchas ocasiones a escribirlo y gracias a ello muchos somos los que podemos disfrutar de esa lucha exquisita con la que apresa el todo y la nada al mismo tiempo en sus palabras.
Cuando uno se acerca a su universo, de repente se da cuenta de lo mucho que en él se crece y se es sencillamente feliz.
En un momento de la conversación en el que un reclamo telefónico le ha hecho suspender nuestro coloquio y abrir una conversación paralela, me he deslizado con la mirada por su biblioteca. Mientras leía algunos títulos, pensaba en su palabra poética, en lo que tiene de revelación, de misticismo, de absoluta. Dos palabras se me han cruzado en la mente: la cábala. Segundos más tarde me he topado con dos lomos de Juan Eduardo Cirlot y casi me asusto. Demasiada coincidencia...
De vuelta a nuestra conversación me he repuesto del vértigo y hemos continuado paseando por temas y anécdotas de todo tipo. Hacia el final nos ha regalado un pequeño cuaderno, una breve antología de poemas. No me he podido resistir y la he leído de un golpe nada más llegar a casa. Suspendido en el aire de mi habitación he hecho un balance, un repaso del tiempo que hemos vivido en su estudio.
Ahora siento que me encantaría robarles a esas paredes todo lo que saben de los estados poéticos de Pepe (cómo él los llama), de sus momentos de creación, y me encantaría saber qué ocurre y cómo llegan hasta la memoria de sus manos, qué acontece en ese tránsito que precede a la transformación de la experiencia en la materia poética.
Sigo ensimismado en este reciente recuerdo pero antes de cerrar el post traigo hasta aquí una de sus piezas que pueden hacernos vivir muy adentro. Resume muy bien la esencia de su poesía.
Un delirio...

NADA DE LO QUE HAS SIDO...


...estando ya mi casa sosegada.
San Juan de la Cruz


NADA de lo que has sido
permanece.
No tienes ni pasado
ni futuro,
y hasta el mismo morir
no es muy seguro.
Nada ni nadie a ti
te pertenece.
Pero respira el campo
si anochece.
Vuelve a ser todo transparente
y puro.
Avanzas confiado
hacia lo oscuro.
El mundo nace en tu interior
y crece.
Qué sencillo morir.
Y qué sencillo
poder vivir al fin
como si todo
fuera un ir devanándose
el ovillo,
y nunca hubiera sido
de otro modo.
Todo vuelve a ser tuyo,
siendo nada,
estando ya la noche
iluminada.

sábado, 21 de junio de 2008

Mi primera vez

Ayer nací para el mundo de los festivales. Con casi 26 añazos nunca antes había deambulado por entre varios conciertos al mismo tiempo ni visto tantísima gente junta disfrutando de un mismo componente que nos atraviesa a todos, la música. Sónar 2008 fue ayer para mí una sorpresa.
Recuerdo que cuando estudiaba me entusiasmaba poder disfrutar ni que fuera un día del evento. Esos deseos nunca se cumplieron en aquella época cercana en el tiempo, pues coincidía el asunto con los exámenes de junio y uno siempre tenía que entregarse a la concentración y, en consecuencia, a resignarse a no sucumbir ante las tentativas de la ociosidad (a saber: hace falta mucho entrenamiento y poca debilidad para eso). Por cierto, me acerco con el pensamiento a todos los que andáis vagando entre despliegues de apuntes y preguntas que contestar. En especial, a Oriol y a mis amigos opositores en ciernes. Desde aquí os doy todo mi apoyo. ¿Algún día seremos capaces de inventar un sistema de evaluación mejor? Pongamos fe ciega en el progreso y la innovación educativa.
Como decía: Sónar, una sorpresa. Estaba el recinto hasta la bandera. Con la vieja y nueva música todos dispuestos a conocer a los artistas emergentes. Es verdad que mi ignorancia musical era el lastre que arrastraba conmigo por aquellos pabellones inmensos, pero me encantó todo lo que vi, sentí y oí y me dispuse a vivir mucho la experiencia.
Hay que decir que iba con el mejor de los guías para estos asuntos, mi amigo Carlos, con el que sigo comprobando que todavía puedo pasármelo como hace doce años atrás.
Bailamos, saltamos, corrimos, nos reímos y casi nos volvemos locos. Pero no todo es tan bonito como parece. Los peajes se pagan y hoy mi fastidio es que sólo soy media persona. Y claro, ¡no me gusta!


Un trocito de lo que vimos:

miércoles, 18 de junio de 2008

¿Quién me ha robado el mes de junio?

Hacía días que me preguntaba a qué hora llegaría el sol. Sentado en la repisa del subconsciente la vida pasa, pasa lenta, como sin pena ni gloria. El mundo y su sorpresa se atenúan y se parecen a la soledad o a la tristeza. Entonces, si el exceso de trabajo es incipiente, acabas por volverte casi gris y te descuidas del aire, del aplomo que te respira, el que te anuda a tu sino.
Propenso como soy a la asfixia y desprovisto de los ingredientes que nutren mi mundo interior y, (por defecto, el exterior), mi imaginación desbordada me acercaba a no vivir en tiempo real, a transformar las imágenes y hacerlas mías para relegarme a una especie de submundo que en apariencia me convenía.
Ahora me corrijo la melancolía porque siento que estoy empezando una nueva vida sin demasiados excesos, atravesada por la calma y la quietud. El silencio del mundo es lo que más se vierte en nuestras almas y todo ello nos transporta a un paseo por el infinito.
Llamémoslo felicidad, pongamos, alegría de ser otra vez, tras el retorno de un viaje que no me pertenecía.
Los arañazos de la vida a veces te desgarran. Cuando sueltas el corazón y campa libre por el alma de las cosas, las personas y el mundo, la vida se convierte en riesgo extremo y lo peor que puede pasarte es que te lo trinchen atrozmente sin quererlo o queriendo. Podría solucionarlo poniéndole límites de velocidad y restricciones. Pero me perdería muchas cosas y a muchas personas. He decidido ser valiente y acatar el peligro. Así que vamos a dejarlo así.
Y así es como el 2008 ha acabado siendo un golpe. Pero la vida y la fortaleza interior es nuestro único equipaje (ya dije, en sus inicios, que este es un año de consolidación), y para cuando te das cuenta de ello, sientes que ya has perdido el miedo. Te despides de él porque ya no lo necesitas y piensas en las páginas que te quedan por escribir y suspiras y pones tu canción favorita y te lees en cada verso y algo te lleva muy cerca de la paz y te sientes caliente porque el sol te calienta en todas los versos y luego acaba todo por reinventarse y reinventarse salpicándote con las cosas que tú deseas que se sean.
Hablemos de señales. ¿Quién no ha sentido alguna de ellas? Pues todos los golpes no van a ser jodidos... Con tus señales se te abre un brío, un rayo en tu centro que se te va contigo y se transforma en tu brisa.
Hoy me he dado cuenta que en la vida exterior también ha vuelto a salir el sol, aunque todavía espero que se disculpe. ¿Cuándo podré visitarle? Como Ícaro cuando soñaba ser libre.
El mar es otro de los infinitos misteriosos que esconde la libertad en el mundo. Hay que vivir más en él.
Mañana me abrazaré a los niños, como hacen algunos de ellos a diario conmigo, para despedirme de sus ojos, de los que tanto he aprendido. Me costará vivir sin ellos...
Los niños nos retornan a nuestro paraíso perdido. Cruzarme con ellos en esta vida me ha llevado al que fue anteriormente mi propio paraíso. Lo perdí (a todos nos ha ocurrido) al ingresar en la edad adulta. Desde entonces algo en mí se ha encogido, aunque lucho cada día por escuchar sus sonidos desde la distancia; ¡me sirve para reconciliarme con las cosas! Y me emciona, ¡qué queréis que os diga!...
Después de todo eso me lanzaré a la playa y me hundiré en el mar, reuniéndome en todo los rayos que incendian nuestra existencia. Algo en el agua me refrescará el alma. Pero tendré que protegerme del sol con la crema cuando vuelva a la arena, algo que nunca he entendido. ¿Cuando aprenderá nuestra piel a convivir con una de nuestras fuentes de vida? ¿Qué les ha llevado a reñir absurdamente?
Conocido es que la naturaleza no es tan sabia como algunos nos la pintan.


miércoles, 11 de junio de 2008

A lo lejos

En un recuerdo de vida pura
que me deje libre y que me escueza.
En la mano que corre con la luz
y en el desgarro que sabe a tierra.

En esta raza de palabras
Déjame

Déjame en aquel temblor
de la carne y su tacón.
Lejos
Déjame en el nervio de los
dedos
que me saborean el deseo


A lo lejos
si me dejaras así...,

aún con el sin embargo
de no saber vivir con ellos.


martes, 10 de junio de 2008

Asteroide B612

Creo que, para su evasión, aprovechó una migración de pájaros silvestres.
(Antoine de Saint-Exupéry)








Tienen entre ocho y nueve años y ya les estoy echando de menos. Dentro de muy poco ellos continurán su vuelo y a mí sólo me quedará acercarme a ellos con el recuerdo. Son muchos los meses que llevamos juntos y tengo la certeza que van a vivir conmigo para siempre. Sus relaciones con el mundo son muy especiales. Todavía están atravesadas por la experiencia brutal que nos regala el descubrimiento. Se acercan al misterio de la tierra y al suyo propio con sed de urgencia. Tienen la capacidad de soñar y estar vivos y atesoran una luz inefable que les corre por todo el brillo de sus ojos.
Son muy inteligentes y quizás por eso se están acomodando muy bien al nuevo planeta que ha venido a nuestro encuentro. El asteroide B612 ha entrado en sus vidas y con él su único habitante, el principito, compañero insaciable de tantas y tantas generaciones de niños, niñas y adultos. Con él empiezan a indagar de otra manera las entrañas del mundo y ellos mismos reconocen que están a-pren-dien-do muchísimo. Pocas páginas nos quedan para llegar al fin de nuestro viaje y muchos son los que se resisten a mudarse de planeta.
Ser niños es tan extraordinario como imprescindible y la clave de nuestro misterio humano está en no dejar de serlo nunca. ¡Ojalá sea así para ellos!
Pido a la vida que sea tan generosa con ellos como ellos lo son con todo lo que les rodea. Que nada les tiña de opacidad y tristeza, que no se les fisure el cántaro y que sepan guardar a buen recaudo en él todo lo que les hace estar tan llenos.




sábado, 7 de junio de 2008

Para arriba

"...como no podía faltar, lo único que os pido es que miremos al cielo y demos mucha alegría y mucha energía para los que nos están viendo, que están ahí con nosotros..."
(Rosario F.)

martes, 3 de junio de 2008

Niña de agua

Sigo tu duermevela de cerca y me despierto en tu sueño de niña de agua. Tus manos vuelven siempre para buscar mi desconcierto. Mientras te siento, ya la tristeza de tu marcha rompiendo está por todo mi cuerpo. Mientras todo va pasando como siglos siento tus mismas manos, frías, muy frías, anunciándome el olor de tu muerte y la herida.
Tu recuerdo me trae a la memoria lo que has sido y todo se me va moviendo hacia un recorrido de ti hecho en melodía.
Te toco e intuyo que te empiezas a apagar por los dedos y me va subiendo poco a poco un dolor triste por los huesos. Sé que suavemente se te cerrará la luz mano arriba hasta el pecho, allí donde escondes un corazón tan puro que hace posible el existir de la poesía.
Te miro y busco.
Pero no sé muy bien todavía cómo hacer para desearte que tengas al fin ese buen viaje que tanto querías...
No sé cómo se hace y, ¡se me apagan tantas cosas contigo!...