Sigo tu duermevela de cerca y me despierto en tu sueño de niña de agua. Tus manos vuelven siempre para buscar mi desconcierto. Mientras te siento, ya la tristeza de tu marcha rompiendo está por todo mi cuerpo. Mientras todo va pasando como siglos siento tus mismas manos, frías, muy frías, anunciándome el olor de tu muerte y la herida.
Tu recuerdo me trae a la memoria lo que has sido y todo se me va moviendo hacia un recorrido de ti hecho en melodía.
Te toco e intuyo que te empiezas a apagar por los dedos y me va subiendo poco a poco un dolor triste por los huesos. Sé que suavemente se te cerrará la luz mano arriba hasta el pecho, allí donde escondes un corazón tan puro que hace posible el existir de la poesía.
Te miro y busco.
Pero no sé muy bien todavía cómo hacer para desearte que tengas al fin ese buen viaje que tanto querías...
Tu recuerdo me trae a la memoria lo que has sido y todo se me va moviendo hacia un recorrido de ti hecho en melodía.
Te toco e intuyo que te empiezas a apagar por los dedos y me va subiendo poco a poco un dolor triste por los huesos. Sé que suavemente se te cerrará la luz mano arriba hasta el pecho, allí donde escondes un corazón tan puro que hace posible el existir de la poesía.
Te miro y busco.
Pero no sé muy bien todavía cómo hacer para desearte que tengas al fin ese buen viaje que tanto querías...
No sé cómo se hace y, ¡se me apagan tantas cosas contigo!...

2 comentarios:
Acompañar a alguien en sus últimos momentos , acompañar a la persona que amas a cruzar ese umbral hacia lo desconocido, abrazar sus manos en ese momento en que va en busca de esa luz esperada, morir rodeado de los tuyos debe ser la muerte soñada.
Vivimos en una sociedad en la que no estamos preparados para asumir la muerte, la muerte es esa gran desconocida.
Y lo desconocido nos da miedo, nos aterroriza, ...
Por que no se enseña a la gente a morir? La muerte nos priva de esa persona a la que queremos, nos priva de su presencia fisica, pero nunca nos puede quitar las vivencias vividas, ni puede arrancarla de lo más profundo de nuestro corazón .
¡¡Mil gracias por tus palabras!! Es verdad que la muerte es nuestra gran desconocida. Vivimos de espaldas a ella disfrazando nuestra mortalidad con una imagen de la juventud cada vez más estúpida y deformada que poco o nada nos ayuda en el viaje final de nuestras vidas y la de los demás. Nunca como ahora se ha temido tanto a la muerte, y es un error temerla, porque siempre es un error tener miedo.
Siempre pensamos que la muerte se nos lleva todo de una persona. Pero después de varios encuentros con ella, tengo la certeza de que nos da más de lo que nos quita.
Cuando alguien a quien quieres se te apaga, se queda viviendo contigo todo lo que esa persona generaba y eso nos devuelve al terreno de lo humano que tan descuidados nos tiene. Las influencias de las personas a las que hemos querido nos enriquecen hasta la eternidad y nos hinchan mucho el alma con algo también temido, el amor, que reúne todo el sentido de nuestra existencia. Sin el amor somos seres humanos despojados de lo que nos pertenece. Él nos dispara el corazón con el agua de la vida.
Una ola no se rompe contra las rocas y se esfuma, sino que forma parte de un mismo mar, de una misma cosa. Entenderlo así me (nos)ayuda a aprender a morir y, por supuesto, también a vivir.
Publicar un comentario