Porque revientas el aire
y me zarandeas.
Porque me haces ser de pasión,
y en tu delicada pureza mi lengua
sabe al todo olor de la hierba,
-¡qué de mañanas frescas!...-.
Se puede vivir en los besos de tu boca
y pensarse,
y pensarte en todo,
en toda tu rabia de desgarro,
en todo tu nervio...
-¡qué corazón dulce y sangriento
al mismo tiempo!...-
En la locura de tus brazos
se transforma el tiempo
en magia de crepúsculo.
Se detiene el verbo inalterado
porque se hace,
porque en suave brisa distinta
se va haciendo,
y porque en distinta
pulpa es por donde
muerdo de ti paso a pasito.
En la loca noche me das agrupaciones
tuyas cosiditas con tus pliegues
de noche magia.
Relieves de deseos.
Así es como vuelcas prodigiosamente
este palpitar de niño nuevo en mi cuerpo.
Mientras creas el silencio
de tus dedos somorgujándome
el alma,
atravesándome el hueso.
¿Por qué revientas el aire
y me zarandeas?
Porque lo transformas todo
en magistral silencio.
Porque atizas el sueño
haciéndome el corazón.
Porque me matas lentamente,
y porque lentamente también,
sorbito a sorbito,
me vas dando
la vida.
martes, 26 de febrero de 2008
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2 comentarios:
Realment un poema preciós, desprès de un dia tan pesat , això en renova el anima. Davant de la creació i la sensibilitat
al meu respecte es absolut .
Muy bonito y placentero este poema, ideal para leerlo esperando la hora del fin de la jornada
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