martes 30 de septiembre de 2008

La vida incabada

Todo al borde de la nada tiene un año y un día de existencia. Sería insensato pasar por alto este acontecimiento porque eso tiene que celebrarse y este administrador ya llega tarde.
Durante todo este año de altibajos en la actividad blogueril el posteo ha llegado a las 104 entradas con algún que otro comentario de lectores amigos. Desde el post de inicio Esta boca es mía le han pasado muchas cosas al abajo firmante que reafirma a diario su esencia siempre mutante, siempre igual; cosas que hacen que lo de este blog esté más que justificado. Esta es mi casa (y la vuestra) y aquí estoy aprendiendo muchísimo. Con mis filias y mis fobias dejo aquí lo que quiero. Dejo lo que soy. Aquí me he desnudado a la vista de todos (siento cada vez más afición al desnudo figurado y más aún al desnudo literal) porque claro está que estoy en mi casa y uno hace en su casa lo que le da la gana, que para eso es su casa, digo yo... Además de eso me voy a ir sumando puntos a mí mismo (ya que nadie más lo va a hacer), porque para desnudarme en una casa pública como lo es esta hay que tener mucho valor.
Por otro lado sé que el riesgo de aburrir al personal es alto auqnue uno no desfallece nunca y pocas veces se da por vencido.
Me sonrío al recordar que en ocasiones haya querido abandonar, tirar la toalla y dejar al vacío esta nada. Las obligaciones, el tripalium y el apego a la apasionante vida que está más allá de las pantallas le roban a uno demasiado tiempo y hacen que el ritmo de posteo no sea el deseado. Asumo toda la responsabilidad.
Recuerdo el miedo, el vértigo del principio. Ese mismo miedo se repite ante la plantilla en blanco cuando uno debe aderezar las palabras y enlustrarlas.
Luego el aprendizaje. Llegó lento pero con seguridad. Al principio el blog era un espacio bastante austero e impersonal en el que el poco dominio de la técnica dejaban a la vista algunas fisuras que todavía perviven.
Todo al borde de la nada nació con unas claras intenciones. Debía ser un proyecto personal ambicioso y cubrir ciertas expectativas con una posible comunidad literaria que desde aquí debía tejerse y formar sus propias redes. No fue así y, como pasa con algunos proyectos, al final acabó siendo cualquier cosa menos lo que en principio se había planeado (recordemos al amigo: los planes salen planos...)
Debo decir que no siento frustración por ello, más bien al contrario. A raíz de ese proyecto han salido otros que sí han cuajado con éxito, aunque Todo al borde de la nada haya tenido vida propia fuera de ellos.
A todos los que me consta que pasasteis un buen día por aquí y os habéis quedado haciendo gala de vuestra capacidad para ser fieles, a los que lo hacéis de forma interminente, a los que venís silenciosamente y luego os vais sin dejar rastro, a los que habéis pasado alguna vez y nunca más habéis vuelto. A los que os gusta, a los que más que otra cosa os disgusta y, por lo tanto, no se entiende por qué cojones estáis leyendo.
¡A todos os dedico estos 366 días y 104 posts!


2 comentarios:

Anónimo dijo...

si señor,moltes felicitats! el teu projecte celebra el seu primer aniversari amb èxit. tal i com tu dius té molt de mérit obrir la finestra de casa teva per poder-nos trobar amb es teves idees, pensaments i compartir-les.
Una vegada més, moltes feliciatats

David dijo...

Moltíssimes gràcies!