
sábado, 13 de diciembre de 2008
Mis padres

viernes, 5 de diciembre de 2008
Invisible
viernes, 28 de noviembre de 2008
Paseo vespertino
Un acontecimiento festivo me sigue manteniendo el fuego de la emoción. La de hoy es una noche de teatro.
Espero con paciencia la magia del comienzo. Clavado en la butaca me abandonaré al placer del engaño. Un texto al que se le inyectará vida volará hacia la platea. Quién sabe si con cierto...
Una vez haya caído el telón de la ficción, se volverá abrir el de la vida y saldremos destemplados hacia nuestra realidad. Después de que eso haya pasado, ya sólo me apetecerá una cosa: viajar junto a la noche hacia su vasta locura...
martes, 25 de noviembre de 2008
A mi manera

Lo leía el sábado fuera del tiempo y de las miserias humanas y comprendí perfectamente lo que se contaba de la POESÍA en mayúsculas. Venía en el suplemento Babelia de El País. Voces espléndidas como Emilio Lledó o Caballero Bonald hablaban de ella con mimo, frotándole el brillo con la delicadeza de quien teme que algo muy valioso pueda desgarrarse o sufrir daños. Y sentí que me sobrecogía por sorpresa su verdad, el golpe de una emoción que existe desde que el mundo es mundo.
Acercarse a la poesía no es fácil. Leerla es embaucarte en un viaje demasiado profundo, a veces peligroso y lleno de dolor, y otras lleno de eternidad que reverdece con embeleso, deleite, serenidad...; una religión no dogmática y mucho menos, acompañada de fanatismos. Es como un baile que, antes de llegar a disfrutarse de forma plena, exige de disciplina, rigor y perseverancia, que requiere además de un entreno especial, porque no hace falta decir que especial es la poesía.
Hace días que he cumplido un sueño que creía roto. Bailar es para mí otra actividad especial e íntima en la que se crean muchas cosas con y en el movimiento de tu cuerpo. Cualquier forma de danza puede ser una expresión llena de fuerza y vigor. Pero hay una, existe para mí sólo una que siempre me ha llamado mucho la atención.
Me refiero al flamenco. Desde siempre el flamenco me ha envuelto en un sabor adictivo del que no puedo o no quiero salir cuando viene a verme. He envidiado siempre cómo bailaroes de todo tipo disfrutaban de la fuerza arrulladora que se lleva todo consigo cuando se escucha y se baila, a un tiempo, flamenco. Como la poesía, el flamenco es también baile y contiene en su sino elementos tan auténticos y universales como el amor o la pasión.
viernes, 21 de noviembre de 2008
tiene que ver con el pasado, sino con el futuro.
Yo siento con frecuencia la nostalgia del futuro,
quiero decir, nostalgia de aquellos días de fiesta,
cuando todo merodeaba por delante
y el futuro aún estaba en su sitio.
Luis García Montero

La noche, un cadáver de sexo,
este llameo de cenizas en mi cuerpo
el vacío de estos
ojos inermes sin diagnóstico.
La fiesta, un cuerpo desgajado de mí
este zumo acre de piel sin huesos
la fuerza desvalida
de unos sueños deslenguados
tu sombra escrita en el café
sin su qué
La desmemoria seca
de mis labios-abandono
la sinrazón que irriga
este corazón
un futuro incierto
de nostalgias consabidas
un olor hondo en la mirada
un prenderlo recordando
sin olfato con el que oler
esta destruída
forma de latir
estos despojos
del alma
sin su quién
sin su porqué
miércoles, 12 de noviembre de 2008
...luna, luna, luna.
El aire la está velando.
Romance de la luna, Federico García Lorca

Respiro el halo de la luna y
en ese estar respirando su halo
la siento a ella
como a una flor invisible.
Y refulge sobre la vastedad oscura
de su fondo blanco y negro
y despertamos juntos
sin frío
en mitad de una noche de hielo.
La contemplo abrirse poderosa
y en ese abrirse
un azul por dentro
Tierna se me abre en el cielo
y aunque no sabe muy bien
en su fondo azul
Vivo el halo de la luna y
en ese estar viviendo su halo
se me enciende un pensamiento
que siente.
Allí dentro de la luz blanca
dentro de su blanca y pura luz
nada puede dirigirse ya hacia la muerte.
